Militarización en los Pueblos Indios de Oaxaca}
















 

Militarización en los Pueblos Indios de Oaxaca

Dedicamos este trabajo a las comunidades, hombres y mujeres que aportaron datos, denuncias y amargas experiencias de cuando el Ejército y cuerpos policiacos llegaron cambiando la vida comunal. A todos ellos y en especial a nuestra compañera de lucha que no está en fisicamente con nosotros, pero la llevamos en nuestros corazones...Gabriela Bermúdez Santos.


Gonzalo García Santiago
Centro de Acompañamiento Comunitario

(primera parte)


I.Oaxaca mayoritariamente indigena.

Ubicación, autonomía y resistencia.
Oaxaca es una entidad con realidades sociales que contrastan con su riqueza natural. Tierra en donde convergen 16 de los 56 pueblos indios de México. Ubicada en el sureste mexicano y siendo junto con Chiapas y Guerrero las entidades donde la marginación, pobreza extrema, emigración, violación sistemática de los derechos humanos, conflictos agrarios y pos-electorales son parte de la cotidianidad y realidades sociales.

Los pueblos indios de éstas tierras también han significado a lo largo de su historia resistencias, procesos organizativos, prácticas de autonomía, defensa de sus territorios y aportaciones culturales que van desde la música, lengua, pintura, artesanías, danzas, gastronomía etc.


La imagen de Oaxaca hacía exterior es manejada a través de Comunicación Social y la Secretaria de Turismo, y es la Guelaguetza "la máxima representación de los pueblos" por lo que se conoce Oaxaca. Asimismo como el Centro Cultural Santo Domingo, Monte Albán o Mitla. Aunque hacemos la acotación que en el caso de Monte Albán cuna, más no origen de la cultura zapoteca, se encuentra en un proceso de privatización bajo el denominado y ambicioso proyecto "La Ruta de los Dioses" que consiste en privatizar y construir desde hoteles de cinco estrellas, campos de golfs etc.

Oaxaca no es solamente fiesta, color, gastronomía, euforia, mayordomías, mezcal. Esta tierra es pueblo Amuzgo, Cuicateco, Chatino, Chinanteco, Chocholteco, Chontal, Huave, Ixcateco, Mazateco, Mixe, Mixteco, Nahuatl, Triqui, Zapoteco, Zoque. Son 15 pueblos, más el Tacuate en peligro de desaparecer y los pueblos afro mestizos de la costa. Pueblos indios con una lengua, variantes dialectales, usos y costumbres, fiestas, tradiciones, territorios, recursos naturales, historias de resistencias, etc..

El Oaxaca indígena lo constituyen cerca de un millón trescientos veinte y ocho mil, cuatrocientos veinte habitantes. En porcentajes podemos hablar que el 70 por ciento de la población es indígena. En cuanto a las formas milenarias de resistencia, la autonomía se ha fortalecido mediante los usos y costumbres. De hecho a nivel nacional en Oaxaca, se concentra el mayor número de municipios, 418 municipios, de los 570 municipios se rigen bajo los usos y costumbres.

Es también el lugar en donde el Partido Revolucionario Institucional consolidó una estructura electoral y mediatizó en muchos casos comunidades, o regiones enteras hasta hace unos años. El PRI era el partido hegemónico que llevó a cabo el control político, social, y económico aún en municipios de usos y costumbres. Conflictos electorales con saldos sangrientos ha arrojado la intromisión no solamente del PRI en municipios, sino de otros partidos políticos en procesos electorales.

Y más allá de los conflictos señalados, han surgido -en medio de las intensas brumas políticas que aquejan muestran sociedad de cara al nuevo milenio y de las agresiones culturales que han generado crisis de identidad- una serie de conflictos ligados a la disputa por el poder municipal, ante los deseos de algunos sectores y partidos, por obtener mayores privilegios y control político.

En el último proceso electoral municipal de 1998, un número aproximado de 50 municipios indígenas tuvieron problemas postelectorales de muy diversa índole. Aunado a lo anterior, en los últimos años se han agravado los conflictos relacionados con la distribución de las finanzas municipales. A esto hay que señalar la falta de información de autoridades indígenas, en donde el Gobierno entrega partidas presupuestales incompletas.

De igual modo, los conflictos por límites de tierras han sido constantes entre pueblos. Episodios o heridas dolorosas, en la mayoría de las veces articuladas desde las esferas del poder, o negligencia de dependencias como la otrora Secretaría de la Reforma Agraria o los Tribunales Agrarios. Como ejemplos podemos citar Conflictos los suscitados entre la comunidad de San Mateo Yucutindoo y Santiago Amoltepec o el que prevalece entre las comunidades de Texmelucan y Santo Domingo Teojomulco, donde el número de muertos va mas allá de un centenar en el presente siglo, recayendo el peso de esta irresponsabilidad en las viudas y huérfanos cuya vida se convierte en un martirio.

A estos retos y desafíos en el nuevo milenio de los pueblos indios de Oaxaca se suma la emigración, principalmente a campos agrícolas de Estados Unidos o del norte de México. Ante la incapacidad gubernamental de implementar programas sociales -proyectos productivos- pensados desde la comunidad. La emigración ha originado problemas que van desde la pérdida de la identidad, desvinculación con la vida comunal, violencia intrafamiliar, drogadicción, etc. Los hermanos indígenas que más emigran hacia las ciudades son de las regiones Valles Centrales y Mixteca.


Intereses trasnacionales... trasfondo económico y político.
Oaxaca por su ubicación geopolítica estratégica junto con otros estados del sureste representan para los intereses trasnacionales clave, "bastión" de desarrollo, debido a los múltiples recursos naturales que se localizan en los territorios indios.

El oscuro gobernante Carlos Salinas de Gortari fue el que facilitó en gran medida a los capitales extrajeros "poner los ojos" en la riqueza de los territorios indios. Aunque hay que acotar, que los intereses trasnacionales vienen de tiempo atrás.

El gobierno de Vicente Fox, sin lugar a dudas, es quien busca concretizar un saqueó sistemático con lo que se ha denominado Plan Puebla-Panamá que incluye corredores industriales, maquiladoras, autopistas de interconexión de primer nivel etc. Sin duda estos aspectos, o trasfondo es parte importante para entender la creciente militarización en territorios indios de Oaxaca.

En Oaxaca, se encuentran yacimientos importantes de uranio, titanio -Candelaria Loxicha-; Plata -Mixes y Santo Domingo Teojomulco -; yacimiento de hierro en los municipios de Santa María Zaniza; biodiversidad -Sierra Norte, Chimalapas-. El agua recurso que en algunas regiones abunda es estratégico para los gobiernos, de acuerdo a investigadores como Carlos Fazio este recurso será el que disputas, él lo sintetiza así "la guerras en el futuro no van a ser por el petróleo, sino por el agua".

. Y en este contexto, la militarización es una de las formas de dominación y sujeción hacia los Pueblos Indígenas de Oaxaca. Sujeción y dominación que no es novedosa para los pueblos.

 

De historias…
La presencia de las fuerzas armadas en los pueblos indígenas de Oaxaca no es totalmente novedosa. De hecho desde los años 70´s y 80´s inicia un proceso de Guerra de Baja Intensidad en Oaxaca. La influencia del movimiento del 68`s repercute a nivel organizativo en los pueblos indios.

En esas décadas se dan procesos organizativos de gran envergadura. En el libro "Movimientos Sociales en Oaxaca 1968-1988", el investigador Víctor Raùl Martínez describe el surgimiento en los pueblos zapotecos de Valles Centrales, de la Coalición Obrera Campesina Estudiantil de Oaxaca, y del Bufete Popular Universitario.

Importante es señalar que la COCEO, involucra a diversos sectores marginados de la población de Valles Centrales. Marchas multitudinarias exigiendo cese a la represión, y atención a las demandas populares. Las manifestaciones son sofocadas violentamente.

Es en estos años cuando surge en Oaxaca, la Brigada Blanca y se habla de la existencia de cárceles clandestinas. Los cuerpos policiacos y militares salen a la calle para "salvaguardar el orden". La represión es violenta. Hasta la fecha, no se sabe el número de desaparecidos de aquel episodio de la historia de Oaxaca.

En esos años nace la Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istmo (COCEI) con un trabajo de organización en el Istmo de Tehuantepec con los pueblos zoques, zapotecos, huaves principalmente. La dirección colectiva es perseguida y encarcelada, la ciudad de Juchitán bastión principal de la COCEI es tomado por asalto en 1974 por el Ejército Mexicano. Varios de sus dirigentes tienen que salir del país ante la persecución policiaca.

En los años 80`s el pueblo trique había atravesado por una desintegración y conflictos intercomunitarios propiciados por el PRI, y los cacicazgos locales. El Movimiento de Unificación de Lucha Triqui da forma a un trabajo que busca integrar a los pueblos. Es aquellos años, se construye un bunquer, una zona militar que tiene una cobertura que busca sofocar la organización de los pueblos. Paralelamente surge UBISORT, organismo paramilitar triqui financiado desde las esferas del poder.

Los enfrentamientos son constantes, la larga lista de muertos entre ambos lados, es interminable. Se habla de decenas de asesinatos.

Actualmente lo novedoso es el incremento -en términos de cantidad y calidad- del Ejército Mexicano quienes han llegado para quedarse en el seno de las comunidades indígenas, caminos o en el corazón de las montañas. Lo anterior se ha dado en el marco de una invasión silenciosa que ha estado avanzando lentamente.

Es a partir del surgimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en 1994, cuando aumenta su presencia. Así como se intensifica y adquiere formas de operar más violentas a raíz del surgimiento del Ejército Popular Revolucionario.

Numerosos testimonios afirman que en las comunidades donde el Ejército ha llegado, se han violentado las garantías individuales, y la vida comunitaria. Nada vuelve hacer como antes. Los pueblos indígenas tienen que "aprender", el lenguaje silencioso de las armas de los militares federales: dar techo, alimentos, suelo.

En caso contrario ellos, con las expresiones faciales discriminatorias y el lenguaje altisonante, cada vez más encubren sus intenciones bajo labores de asistencia social que para los indígenas, es sinónimo de problemas, de violación a sus mujeres, de tortura, de detenciones arbitrarias, de interrogatorios, de delitos prefabricados y desapariciones.

Y más allá de las formas de resistencia tradicional, en los últimos años, los pueblos indígenas están aprendiendo a resistir la invasión de sus territorios, el escrutinio riguroso de los ojos de otro hermano indígena que le pagan por defender supuestamente la soberanía de la nación. Todo lo anterior hace que hoy día, la relación entre el Ejército Mexicano y los Pueblos Indígenas sea una relación de contrarios.

Así las comunidades, frente a la dominación, están aprendiendo nuevas formas para no desaparecer y para ello están utilizando la organización, la movilización, la negociación y los diversos mecanismos de denuncia. Esto con el fin de combatir la marginación, la exclusión y la explotación.

Como somos testigos muchos ciudadanos, hoy la complicidad se entreteje entre un gobierno extranjero, el gobierno mexicano y las fuerzas armadas. Ante los diversos colores de las resistencias de los pueblos, se implementa la asesoría militar, la otorgación de créditos para hacer del Ejército Mexicano una potencia. Según diversos informes México cuenta con uno de los Ejércitos más numerosos y que desde 1994 el presupuesto dedicado a la adquisición de armamento va en aumento.

De esta manera el Ejército Federal ha acumulado un poder feroz, maquiavélico que navega en medio de la impunidad. Hoy como los viejos conquistadores, piensan someter no bajo la espada, ni la cruz, sino a través de las armas, la prostitución, el alcoholismo, la drogadicción, la desintegración familiar, entre otros medios, a los pueblos indígenas. Por eso cobra una gran importancia el hecho mismo de que en el seno de los pueblos indígenas empiecen a resurgir con fuerza grande y digna reclamos de paz y dignidad, pese a la abominación que implica la militarización. Estos hechos abominables y la esperanza en la vida es lo que aquí queremos relatar.



Sierra Norte.
Y los guachos…llegaron al corazón de las montañas.
En una visita realizada a la zona, concretamente en las comunidades de la Sierra del Rincón, se constató la presencia militar del 63 Batallón de Infantería con sede en Jalapa, Veracruz.

El diario Noticias de la Cuenca del Papaloapam, en forma irresponsable publica en el año de 1996, de la existencia de un grupo armado que recorría la Sierra Norte, ubicando con mapas y diagramas al supuesto grupo armado. Esto originaría un despliegue de las fuerzas armadas en las comunidades indígenas, principalmente en las ubicadas en el denominado Rincón de la Sierra Juárez. El Ejército realizó vuelos rasantes día y noche; penetró a la montaña, interrogó a los pobladores principalmente a niños y mujeres.

Diódoro Carrasco Altamirano, gobernador de aquellos tiempos declararía que "no existían grupos armados en la región". Sin embargo, la presencia militar no se justificaría de otra forma. Finalmente "los ejércitos" se quedaron el 29 de diciembre de 1996 en la zona, estableciendo retenes en Ayotzintepec con la presencia de aproximadamente 300 soldados. A la par, en la cabecera municipal de Ixtlán de Juárez se ubicó una Base de Operaciones Mixtas integrada por efectivos del Ejércitos Mexicanos, Policía Judicial y Policía Preventiva que hasta el momento funciona.

Durante 1996, el gobierno acusó a la Unión de Comunidades Indígenas Zapotecas y Chinantecas "Emiliano Zapata", UIZACHI-EZ (hoy por cierto dicha organización ha desaparecido por la represión sufrida) de ser brazo político y armado del EPR. En aquella ocasión fueron detenidos algunos de los integrantes de dicho organismo, y sus comunidades prácticamente fueron sitiadas por fuerzas del Ejército Federal quienes revisaron casa por casa en cada comunidad, violando la Constitución y lesionando los derechos y garantías individuales de los comuneros y comuneras de esa región.

Las comunidades más agraviadas en aquella ocasión fueron: La Chachalaca, Lachixila, Yovego, La Josefina, en donde había fuerte presencia de la UIZACHI. Otro mecanismo que utilizó el gobierno para desarticular a esta organización fue crear un fideicomiso denominado "Fondo Microregional", en la cual con recursos provenientes de la SEDESOL, INI, Gobierno del Estado.

En otro orden, en 1999, en la comunidad zapoteca de Tanetze se continuó con recorridos, intimidación y prefabricación de órdenes de aprehensión contra comuneros que el Ejército consideraba integrantes de un grupo armado. La población decidió aclarar la situación con los militares. Finalmente no se libraron las órdenes, pero siguen pendientes. En entrevista con la encargada de la clínica de Ixtlan narró que durante la estancia los soldados, violaron y embarazaron a adolescentes, además "Los soldados fuman marihuana en la plaza principal. En una ocasión atropellaron a un joven de una población cercana y nadie dijo nada. Su madre exigió el cuerpo y una indemnización, no le hicieron caso".

Los comuneros de esta zona montañosa de Oaxaca afirman que la presencia militar se debe a la organización sistemática de los pueblos indígenas de la región que han encontrado mecanismos de unidad y alianza a través de sus autoridades comunales y municipales. Y frente a este hecho, el Ejército busca desactivar las formas organizativas de las comunidades de la Sierra Norte.


Situación militar de los pueblos de la Sierra Sur
En un estudio elaborado por el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro se describe lo siguiente: "A partir de fines de 1995, incursionaron tropas a la región chatina, mixteca y zapoteca en Amoltepec, Teojomulco y Tlacotepec. Los militares intimidan a los pueblos e ignoran a las autoridades municipales. En sus operativos cuestionan a la población y a los miembros de partidos de oposición, preguntando por la identidad de sus líderes y sobre las actividades del sacerdote y los catequistas".

Por otra parte, a partir de 1997, se construyó en Miahuatlán de Porfirio Díaz, la XLIV zona militar. Fortaleza que cuenta con unidad habitacional, campo de entrenamiento y pista de aterrizaje y tiene una influencia hacia 175 municipios de las regiones Costa, Valles Centrales, Sierra Sur y parte de la Mixteca. En la entrega de las instalaciones se dio la noticia del cambio del comandante Rolando Eugenio Hidalgo Eddy de la XXVIII Zona Militar con sede en Santa María Ixcotel, quien sería el responsable de las nuevas instalaciones castrenses. En la XXVIII Zona Militar quedó el comandante Humberto Alfonso Guillermo Aguilar.

En un recorrido a la zona, se puede constar que la presencia del Ejército Mexicano se ha dado mediante muy diversas formas, utilizando para ello diversos argumentos a fin de justificar su presenciar en la zona. Una primera forma ha sido a través del Plan DNIII. Con el sismo de 7.4 grados, en 1999 y las constantes lluvias en la región, el Ejército llevó auxilio a la población afectada, buscando con ello legitimar y justificar su presencia.

También es notorio este incremento militar, sobre todo desde 1994 con el surgimiento del EZLN, y en 1996 con la aparición del EPR. Y esta presencia sigue aumentando a través de los retenes militares, que son constantes, rotativos y varían en número. Uno de estos retenes se encuentra en el tramo carretero Miahuatlán-Ejutla. Los pobladores han manifestado su inconformidad, ya que saben que son anticonstitucionales. También a raíz del inicio de la operaciones de la XLIV zona militar, los sobrevuelos en los últimos años han aumentando. Estos se han llevado a cabo principalmente en las comunidades zapotecas de San Juan, San Antonio, San Francisco y San Esteban Ozolotepec.

Fuentes consultadas señalan también que la zona mencionada cuenta con campos de adiestramiento donde frecuentemente llegan al lugar tropas proveniente de Veracruz, Tabasco y Puebla. Así mismo, se encuentran 500 efectivos de las Fuerzas Especiales de Reacción Inmediata. Por otra parte, el movimiento de tropa es constante en recorridos hacia la Sierra Sur. Las comunidades indígenas visitadas por el Ejército Federal, con insistencia en los últimos años son: Mixtepec, la micro región de Amatlanes, Ozolotepec y Coatlanes. Los excesos del Ejército son grandes tal como sucedió en 1996, en la comunidad de Zieneguilla.

En esta localidad fueron cateadas casas y detenido un habitante. El Ejército se llevó fertilizante y las preguntas iban en relación que "Donde estaban las armas". En la agencia de La Pila, en la propiedad de Salomón García, indígena campesino, le fueron afectadas 7 hectáreas de tomate. El Ejército pensó que era un plantío de marihuana, y fumigó el sembradío. No se indemnizó al indígena, por el daño. También se ha implementado en la cabecera municipal una campaña de despistolización.

Los interrogatorios a quienes encuentran caminando después de las diez de la noche son obligados, por eso la población ha decidido encerrarse ante la actuación de las "fuerzas del orden".

El 17 de septiembre de 1999, 6 elementos del 54 Batallón de Infantería establecidos en los límites de San Mateo Yucutindoo y Santiago Textitlán, allanaron el domicilio de la señora Julia Vázquez Hernández, ubicado en la agencia de policía de San José El Frijol, le robaron un mosquetón, y tres mil pesos, amenazándola que si hablaba la iban a matar.

El 11 de noviembre, en la comunidad de Unión Providencia del municipio de Santiago Textitlán los militares se introducieron a varios ranchos, forzaron puertas, vaciaron costales de maíz al piso y se comieron fruta del lugar. En la misma agencia, hay malestar en la población, ya que los militares cazan venados e iguanas.

Con ello, los militares han dejado a su paso la descomposición social que se reflejan en el aumento del alcoholismo y la creación de nuevas cantinas; en el crecimiento de la prostitución; en la proliferación de adolescentes embarazadas por parte de los efectivos militares; en el acrecentamiento de los casos de adulterio donde los soldados, han sido protagonistas en la desintegración familiar y en el hecho de que se estén dando riñas entre persona de la sociedad civil y los efectivos militares. En esta zona se han presentado dos casos en donde jóvenes han sido heridos con arma blanca, esto en riñas de cantina.

Esta situación se ha visto agravada con la inauguración -el viernes 3 de diciembre de 1999- formal de la XLIV Zona Militar. Aunque los indígenas zapotecos no pudieron hacer nada para su instalación, la nueva zona implica un peligro y hay afectaciones muy concretas, como el hecho de que se afectó gravemente un camino comunitario que se dirigía a la agencia de San Miguel Yogovana.

Así lo entienden la gran mayoría de los habitantes zapotecos quienes dicen que "se vislumbra que la militarización va a ir en aumento y, va a jugar un papel importante en el próximo proceso electoral. No cabe duda que nos tienen cercados, nos quieren intimidar. Con los retenes, el Ejército quiere tener un control total de la población".

La instalación de la nueva zona militar es preocupante. Con ella ya se iniciaron los operativos principalmente en las comunidades de Sola de Vega, perteneciente también a la Sierra Sur, concretamente de las agencias El Frijol, Unión Providencia de Santiago Textitlán, en la Sierra Sur. También ya se estableció, desde algunos años, una Base de Operaciones Mixtas en San Lorenzo Texmelucan y Santo Domingo Teojomulco. El interés de la Secretaría de la Defensa Nacional es tan fuerte que su titular visita cada tres meses la Zona para supervisar a la tropa destacamentada.

 

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